Mi producción académica se inscribe en la sociología del trabajo y se orienta al análisis de las transformaciones contemporáneas del trabajo en contextos de digitalización. A lo largo de mi trayectoria, he desarrollado una línea de investigación que articula tres ejes complementarios: la gestión del trabajo, la experiencia laboral y, más recientemente, las formas emergentes de trabajo mediadas por sistemas digitales avanzados, en particular la inteligencia artificial generativa. Mi trabajo se orienta a desarrollar un enfoque analítico que permite comprender el trabajo contemporáneo a partir de la forma de la experiencia que produce, sosteniendo que las transformaciones en la gestión y en los sistemas técnicos, en particular en contextos de digitalización e inteligencia artificial, reconfiguran las formas en que el trabajo se organiza, se vive y adquiere sentido.
En una primera etapa, mi trabajo se centró en el estudio de las lógicas de gestión y las transformaciones en la organización del trabajo en Uruguay, en diálogo con la tradición de estudios sobre flexibilización y gestión de recursos humanos desarrollada por el Grupo de Sociología del Trabajo del Departamento de Sociología, de la Universidad de la República. Esta línea me permitió analizar el papel de la gestión como dimensión clave en la configuración del trabajo contemporáneo, poniendo en evidencia su centralidad en la estructuración de las condiciones laborales y en la regulación de la actividad de los trabajadores.
Mi investigación doctoral abordó el trabajo en el sector de desarrollo de software en Uruguay, a partir de una perspectiva que integra el análisis de las lógicas de gestión con la experiencia de los trabajadores en contextos altamente digitalizados. Este enfoque permitió examinar de manera conjunta la organización del trabajo, los dispositivos de gestión y las formas en que estos se traducen en experiencias concretas. A partir de este trabajo, y de su continuidad en investigaciones posteriores (incluyendo un estudio en el sector del software en España), he desarrollado la categoría de trabajo estético (Acosta y Bericat, 2026) como una categoría analítica orientada a comprender la forma de la experiencia laboral y a ampliar los marcos existentes de evaluación de la calidad del trabajo. Esta perspectiva propone analizar el trabajo en función de cómo se organiza, se desarrolla y se cierra la experiencia, atendiendo a dimensiones como la unidad del proceso, el ritmo, la tensión y la consumación.
En continuidad con esta preocupación por la experiencia del trabajo, me encuentro actualmente desarrollando una línea de investigación que explora enfoques innovadores e interdisciplinarios, incorporando el análisis de la actividad onírica como una vía para acceder a dimensiones del trabajo que no siempre emergen en los relatos conscientes, a partir de evidencia empírica en construcción. Esta línea, en diálogo con campos como la neurociencia y la psicología, examina la presencia del trabajo en los sueños como indicador de carga mental, tensiones y formas de sufrimiento asociadas a la actividad laboral. En este sentido, se inscribe en una apuesta más amplia por desarrollar estrategias de investigación que permitan captar la experiencia del trabajo en su complejidad.
En paralelo, he sido corresponsable de proyectos I+D durante los años 2021-2023 y 2023- 2025 (financiados por CSIC- Udelar) en línea con el objetivo de comprender la transformación del trabajo: se trató del estudio del teletrabajo en el contexto de la pandemia y pospandemia, y la estructuración social del tiempo en distintos sectores productivos. Estos trabajos han permitido profundizar en las tensiones entre distintas temporalidades del trabajo y en los efectos de la digitalización sobre la organización del tiempo laboral, aportando evidencia empírica relevante para el debate sobre productividad, bienestar y regulación del trabajo.
En continuidad con esta línea de investigación empírica, mi trayectoria incluye más de veinte años de experiencia en investigación aplicada sobre el mundo del trabajo, desarrollada en el marco de Equipos Consultores. Este recorrido ha fortalecido el vínculo entre la producción académica y la generación de evidencia empírica, permitiéndome desarrollar estudios y sistemas de medición pioneros en el país. Destaca la creación y dirección del Monitor Trabajo, herramienta que resultó clave durante la emergencia sanitaria por COVID-19 al relevar la incidencia y características del teletrabajo, así como sus efectos en la organización laboral. Asimismo, he liderado desde Equipos Consultores estudios para organismos nacionales e internacionales (como la OIT, el MTSS y el Banco Mundial) centrados en las transformaciones del trabajo y, más recientemente, en la incorporación de tecnologías digitales avanzadas, incluyendo mediciones originales sobre teletrabajo y sobre el uso y los impactos de la inteligencia artificial en el trabajo en Uruguay.
Actualmente, mi investigación se organiza en torno al proyecto sobre la configuración del trabajo inteligente en Uruguay, financiado por el Fondo Clemente Estable (ANII). Este proyecto constituye una síntesis y una profundización de mis líneas anteriores, al centrarse en cómo se configura, organiza y gestiona el trabajo en contextos mediados por sistemas digitales avanzados, incluyendo automatización, plataformas digitales e inteligencia artificial, y en cómo estas transformaciones inciden en la experiencia de los trabajadores y en el sentido social del trabajo. En este marco, he comenzado a desarrollar una línea específica sobre el trabajo mediado por inteligencia artificial generativa, analizando las nuevas formas de interacción entre trabajadores y sistemas técnicos, así como sus implicancias en términos de agencia, control y responsabilidad.
Más recientemente, he incorporado una dimensión normativa a mi agenda de investigación, a partir del desarrollo de una línea sobre trabajo digno y empleo garantizado por el Estado, en el marco de mi participación como investigadora asociada a un proyecto del Instituto de Justicia y Desigualdad de la Universidad de la República y a través de un proyecto de Semillero Interdisciplinario (financiado por el Espacio Interdisciplinario de la Udelar), que co- coordino. Esta línea busca problematizar la calidad del trabajo desde una perspectiva de justicia social, integrando dimensiones como la autonomía, el reconocimiento, las condiciones materiales y la posibilidad de desarrollar experiencias laborales significativas.